Adrian Newey y la caída de Triumph: Lecciones del motociclismo

En mi ruta de lectura, este post llamó mi atención
Adrian Newey, reconocido ingeniero de Fórmula 1, comparte en su autobiografía su experiencia con las motos, destacando una anécdota de su juventud que ilustra la caída de las marcas británicas como Triumph ante la superioridad japonesa en el mundo del motociclismo. Newey, cuya pasión por las motos comenzó desde pequeño con su primera Morini 350 Sport, manifiesta cómo el contexto histórico y la falta de innovación de las marcas británicas marcaron su declive. En sus visitas a fábricas como la de Triumph, observó un proceso de producción arcaico que contrastaba con la automatización japonesa. Mientras los trabajadores británicos se dedicaban a pintar depósitos de gasolina a mano con un cuidado casi artesanal, las fábricas japonesas estaban produciendo motos más eficientes y asequibles. Esto llevó a una rápida caída de la industria británica, que no pudo competir con la fiabilidad y tecnología de marcas como Honda y Suzuki. A pesar de su deseo de diseñar motos, Newey decidió seguir su camino en la Fórmula 1, donde aplicó las lecciones aprendidas sobre la importancia de la innovación y la adaptación. Aunque Triumph ha sobrevivido y se ha reinventado, la historia de Newey representa la lucha entre la tradición y la modernidad, un tema que sigue presente en la industria hoy en día. Newey concluye que la calidad artesanal tiene su lugar, pero la capacidad de evolucionar es esencial para el éxito a largo plazo en un mercado competitivo.




Deja una respuesta
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.