Retrofit: Convierte tu moto de gasolina a eléctrica

Retrofit: Cómo convertir una moto de gasolina a eléctrica

Me lo crucé en la autopista de la información.

El retrofit de una moto es un proceso que permite transformar un vehículo de combustión en uno eléctrico, asegurando la sostenibilidad y prolongando la vida útil de modelos antiguos. Este proceso comienza con la extracción del motor de gasolina y sus componentes, seguido por la instalación de un motor eléctrico, una batería de tracción y otros elementos necesarios para su funcionamiento como moto eléctrica. Esta conversión no solo ayuda a preservar la esencia clásica de las motos antiguas, sino que también contribuye a la movilidad sostenible, reduciendo emisiones contaminantes y evitando el achatarramiento de vehículos. Entre los principales componentes necesarios para electrificar una moto se incluye un motor eléctrico, una batería de tracción de ion-litio, un controlador del motor, un sistema de gestión de la batería, y un cuadro digital que reemplaza la instrumentación original.

El proceso de retrofit se puede dividir en seis pasos clave:
1. Desmontar el motor de combustión: Se extraen el bloque motor, el depósito de combustible, el sistema de escape, y el cableado antiguo, dejando solo el chasis y componentes esenciales.
2. Montar el nuevo motor eléctrico: Se determina la ubicación del motor eléctrico, que puede ir acoplado al eje de transmisión.
3. Ubicar la batería: Este paso es crítico debido al peso y volumen de la batería, que debe ser colocada en una zona que equilibre el reparto de pesos.
4. Instalar el sistema de gestión de la batería (BMS): Es esencial para monitorizar la carga y descarga de la batería, garantizando un funcionamiento seguro.
5. Configuración del controlador y la electrónica: Se instala el controlador para gestionar la potencia y se despliega el cableado necesario.
6. Pruebas y ajustes finales: Se realizan pruebas de carga y funcionamiento, siendo recomendable confiar este proceso a profesionales.

Las ventajas del retrofit incluyen la obtención de la etiqueta Cero, que permite circular por Zonas de Bajas Emisiones, ahorros en mantenimiento y combustible, y la conservación de motos antiguas. Sin embargo, también presenta desventajas como el coste elevado de la conversión, que puede oscilar entre 4.000 y 8.000 euros, y limitaciones en la autonomía y el tiempo de carga en comparación con motos de gasolina. Para legalizar la conversión, se requiere un proyecto técnico, un informe de conformidad, un certificado del taller y pasar la ITV. Finalmente, es importante que el permiso de conducción esté acorde con las características de la moto para evitar sanciones.

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