El impacto de la campaña 'Tres No' en el motociclismo japonés

Hace 44 años Japón quiso prohibir a los jóvenes montar en moto. El resultado fue una generación de moteros perdida sin ningún beneficio

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En Japón, durante más de tres décadas, la sociedad y las autoridades impulsaron la campaña de los 'Tres No', que desalentaba a los jóvenes a sacar el carnet de moto y a poseer motocicletas. Esta iniciativa, que comenzó en 1982, se basaba en la creciente preocupación por los accidentes de tráfico entre adolescentes, y fue promovida por escuelas, sindicatos y asociaciones de padres. A pesar de que marcas como Honda y Yamaha estaban trabajando en la seguridad y educación vial, la presión social y las restricciones sobre las motos llevaron a una disminución en las ventas internas y una pérdida de interés en la cultura motera entre las generaciones jóvenes.

En los años '80, el auge de ciclomotores y scooters en Japón dio lugar a una nueva imagen de las motos como símbolo de rebeldía, lo que alarmó a una sociedad tradicional que valoraba el orden. Las restricciones para obtener el carnet de moto, así como la prohibición de poseer motocicletas, se instauraron como respuesta a esta inquietud. Sin embargo, a medida que Japón vivía un auge en la exportación de motocicletas, las marcas se dieron cuenta de que la prohibición no generaba un aumento en la seguridad, sino que alejaba a los jóvenes de la formación necesaria para conducir con responsabilidad.

Con el tiempo, en 2014, la prefectura de Gunma revisó los efectos de la campaña y concluyó que había contribuido al déficit formativo entre los jóvenes moteros. Esto llevó a un rediseño de la estrategia educativa, incorporando clases prácticas, seminarios y cursos de seguridad. El resultado fue una normalización en el uso de motos entre los jóvenes, quienes las empezaron a ver como una herramienta útil para la vida cotidiana, en lugar de un mero capricho.

En conclusión, tras tres décadas de prohibiciones y restricciones, Japón reconoció que la educación y la formación son esenciales para mejorar la seguridad vial. La historia de la campaña de los 'Tres No' ha dejado una profunda huella en la cultura motera del país, marcando a generaciones que se alejaron de la cultura motera, pero también ha abierto un camino hacia una nueva era de concienciación y formación entre los jóvenes moteros.

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