Circuito del río Yamaska en Montérégie: Un placer en moto

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El circuito del río Yamaska en Montérégie se presenta como una opción ideal para aquellos moteros que buscan escapadas agradables sin la aglomeración del tráfico turístico. Con una longitud de 358 km, este recorrido se puede realizar en un día y ofrece carreteras de buena calidad, con algunas secciones excelentes. La densidad de tráfico es muy baja, lo que permite disfrutar de una conducción relajante y segura. El camino está diseñado para pilotos de nivel intermedio a experimentado y ofrece una variedad de curvas y caminos a través de paisajes rurales.
El río Yamaska, una vez conocido por su riqueza natural, ha experimentado cambios a lo largo de los años debido a la industrialización. A pesar de ello, los caminos que rodean este río permiten disfrutar de un entorno único, donde los moteros pueden disfrutar de la belleza natural que ofrece la región. Las carreteras serpentean por la zona, brindando un recorrido que no solo se centra en la conducción, sino que también invita a explorar la historia y la naturaleza.
El recorrido comienza en Montreal, donde los moteros deben tomar la autopista 20 Este, continuando hacia la autopista 30 Este y luego la Ruta 132 Este. A medida que se avanza, se puede disfrutar de vistas del río y se recomienda hacer paradas en puntos de interés como el sitio de la Unión Quebec para la Rehabilitación de Aves Rapaces (UQROP). Este lugar no solo es fascinante para los amantes de la naturaleza, sino que también ofrece una experiencia educativa y un contacto cercano con estas majestuosas aves.
Una parada especial en Saint-Hyacinthe también es recomendable, donde se encuentra Cordonnerie Frégeau, un zapatero que ofrece servicios de renovación de botas de moto a un precio razonable, lo que es ideal para quienes buscan mantener su equipo en óptimas condiciones sin gastar una fortuna. A medida que el recorrido avanza, los moteros se enfrentan a diversas intersecciones y desvíos, lo que añade un elemento de aventura y descubrimiento al viaje.
El recorrido finaliza en Farnham, donde los moteros pueden tomar la ruta 104 oeste hacia la autopista 10, completando un viaje que combina la emoción de la conducción con la exploración de paisajes naturales y la cultura local. Los cambios de nombre en las carreteras y la diversidad de caminos hacen de este recorrido una experiencia enriquecedora y memorable para los moteros que buscan desconectar y disfrutar del arte de conducir.
En resumen, el circuito del río Yamaska es una opción muy recomendable para moteros, ofreciendo una mezcla perfecta de curvas emocionantes, paisajes hermosos y oportunidades para disfrutar de la cultura local.




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